El fin de la luna de miel: marzo oscureció después de la gira

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El envión que le otorgó el triunfo electoral de octubre a Javier Milei llegó a su fin. La “luna de miel” libertaria se diluyó con el verano. Al oficialismo le alcanzó para pasar un verano sin sobresaltos en lo económico e hilvanar rutilantes triunfos en el período de extraordinarias. Solo quedó pendiente la readecuación de la Ley de Glaciares, en Diputados. Pero Milei, no se privó de tener su primer Presupuesto y hasta una ley de “modernización laboral” cuyo impacto es dudoso. Sin embargo, el camino que asoma para el Gobierno multiplica conflictos.

Marzo no arrancó bien: la apertura de sesiones ordinarias trajo mucho ruido. Chicanas y anuncios con pocas precisiones. Hasta el momento, ni un solo proyecto de los anunciados fue enviado al Congreso. Milei logró imponerse con dificultad en la “conversación digital”, el terreno preferido de los libertarios. Fue obturado por un episodio que da muestra de la calidad de la gestión: a Nahuel Gallo lo trajo el “Chiqui” Tapia.

Continuó con un movimiento que Karina Milei venía meditando desde octubre pasado. La remoción de Sebastián Amerio y el control de la cartera de Justicia. Un nuevo golpe al asesor Santiago Caputo. Cimbronazos de una interna libertaria en la que siempre gana Karina.

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Se espera que los próximos pasos de la hermana del Presidente impliquen avances en otras áreas que maneja el asesor Caputo, como la SIDE y el ARCA.

Las tensiones con Patricia Bullrich quedaron a la vista. La ex ministra ni lerda ni perezosa armó su propio “road show”. “Más de 50 CEOs y empresarios de Estados Unidos vienen a conocer el enorme trabajo de este Gobierno”, posteó la senadora desde el Salón Íllia del Senado. Su propio foro para atraer inversiones.

La semana que culmina trasladó a la plana mayor del Gobierno a Nueva York. El “Argentina Week”. Un evento organizado por el JP Morgan y por el Bank of America para mostrar a la Argentina ante inversores del mundo. Pero algo salió mal. El evento no logró ser noticia por las inversiones, sino por la propia impericia del gobierno, y en especial de la mano derecha de Karina, Manuel Adorni.

El jefe de Gabinete cometió dos deslices. Subir a su pareja Bettina Angeletti al avión presidencial, y lo que podría ser mucho peor: tomó un avión privado a Punta del Este durante el feriado del carnaval por lo que pagó U$S 10.000, tal como reveló El Diario Ar.
La consultora Ad Hoc señaló que el escándalo de Adorni trepó entre el 10 y 11 de marzo a 203 mil menciones, superando el caso FATE.

En la misma línea, la consultora Enter Comunicación informó que la conversación digital creció un 1122% superando las 206 mil menciones. De las cuáles un 68% expresaron sentimiento de negatividad.

Pero no solo el monitoreo digital comenzó a ser adverso para el Gobierno. En los sondeos de opinión pública la imagen del Presidente comienza a evidenciar un desgaste. Los problemas de la economía lideran los temas de preocupación y la valoración de la gestión se deteriora.

El tembladeral que atraviesa el Gobierno y que lacera su propio relato anticasta no es mucho más tranquilo que el escenario económico. Hace nueve meses que la inflación no cede y se estancó en una zona peligrosa, en torno al 3%. La meta que Milei se autoimpuso de una inflación que inicie con 0 para agosto, queda cada vez más lejana. “Si no es agosto, será septiembre u octubre” explicó el ministro Caputo.

Las consultoras privadas hablan de que la inflación de marzo estará arriba de 3 sin que los efectos de la guerra se sientan de pleno.

Para colmo de males, el presidente no tuvo empacho en transparentar la interna con su equipo económico. Lo hizo delante de la plana mayor de los inversores que acudieron a la “gana manzana”. “Comprá bien”, le advirtió al titular del BCRA, Santiago Bausili; los “dólares te van a salir por las orejas”, le dijo producto de la suba de precios de los bienes exportables argentinos. El directiva fue clara: que la acumulación de reservas no se traslade a inflación.

Recaudación, en caída libre

La recaudación cayó 9,7% en febrero. Hay técnicos en el ARCA que aseguran que de haberse aplicado la nueva metodología para la IPC, la recaudación habría caído un 15%. Síntomas de una actividad que no repunta, salvo sectores puntuales.

La caída de la recaudación complica en dos sentidos. Por un lado el superávit fiscal, por otro, la relación con los gobernadores que ven como el goteo de la coparticipación es cada vez más flaco.

Los mandatarios no lo dirán abiertamente, pero no se quieren pelear con Milei. Por ello por lo bajo no ahorran críticas contra la Casa Rosada que ahora los quiere arrastrar a una discusión electoral que incluya la eliminación de las PASO y nacionalización del calendario electoral.

Los mandatarios no ahorraron malestar en Nueva York. No tuvieron un solo encuentro con el Presidente y se sintieron destratados. Tampoco tuvieron reuniones con los ministros. Solo cuando estalló el escándalo de Adorni se improvisaron reuniones entre el jefe de Gabinete y mandatarios, para justificar el “deslome”.

El evento no solo quedó opacado por el accionar de Adorni y la falta de estrategia para comunicar en la crisis. Los anuncios de inversiones fueron en su gran mayoría de empresas argentinas. La inversión extranjera destacada, la de Fist Quantium por U$S5250 millones ya había sido anunciada en el mes de febrero.

En Nueva York, Milei volvió a despacharse con Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla. El vuelto no demoró en llegar. Techint inició acciones contra el Estado por U$S 96 millones. Daños colaterales de la “batalla cultural”.

La tormenta a la que se dispone ingresar el Gobierno tiene un condimento aún más complicado: la guerra en Irán que promete inyectarle inflación al mundo y complica aún más los planes de Milei.

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